Vivir sin margen, cumpliendo siempre y responsabilizándote de más de lo que te toca puede funcionarte durante años… pero también te mantiene con una presión constante que, tarde o temprano, pasa factura.
Te acompaño a bajar la exigencia sin dejar de ser quien eres, salir del piloto automático y recuperar espacio para ti sin culpa.
En teoría todo esta bien.
Funcionas en tu día a día.
No hay una crisis grande.
Pero tampoco te sientes en calma.
Y eso te desconcierta.
Sientes presión en el pecho.
Te preocupas incluso cuando no hay nada urgente.
Te levantas cansado/a, aún habiendo dormido lo suficiente.
Tu cuerpo no termina de desconectar.
Tu día está lleno de tareas y responsabilidades.
Y tu mente todavía más.
Y cuando tienes un rato libre, no sabes muy bien cómo estar sin hacer algo productivo.
Pasas tiempo con tu pareja, familia o amigos…
Pero tu cabeza sigue en el trabajo o en lo pendiente.
A veces sientes que estás, pero no del todo.
Y eso termina generando culpa o distancia.
Siempre me ha interesado entender el malestar de las personas en su día a día, más allá de un diagnóstico o trastorno mental. Porque hay personas que, aunque funcionan bien y tienen una vida sin grandes problemas, sufren en silencio. Y lo sé porque yo también fui una de ellas.
Por eso hoy trabajo con personas responsables, comprometidas y exigentes consigo mismas que, aunque por fuera parecen tener una vida estable, por dentro viven con más presión, preocupación o agotamiento del que les gustaría.
Mi trabajo consiste en hacer visible lo que normalmente pasa desapercibido: los comportamientos que sostienen ese malestar, aquello que sin darte cuenta sueles evitar o los momentos en los que sueles funcionar en automático.
Te acompaño para que puedas entender mejor lo que te está pasando, bajar esa presión interna y empezar a relacionarte contigo mismo/a de una forma más flexible.
Psicóloga colegiada nºAN13664. Graduada en Psicología, con Máster en Psicología General Sanitaria y Máster en Psicología del Trabajo y las Organizaciones.
Sesiones individuales.
Duración aproximada de 60 minutos.
Formato online.
Frecuencia adaptada a tu momento y tus necesidades.
Objetivos claros y realistas.
La primera sesión sirve para entender qué está pasando en tu caso concreto.
Podrás contarme qué te preocupa, cómo estás viviendo tu día a día y qué te gustaría cambiar. Estableceremos los objetivos y hablaremos sobre nuestro plan de trabajo.
No necesitas tener todo claro ni saber exactamente qué decir. Mis preguntas te irán guiando.
En las sesiones iremos trabajando para:
No se trata solo de hablar de lo que te pasa, sino de entenderlo y empezar a cambiar la forma en que lo manejas en tu día a día.
Trabajaremos con objetivos claros, revisando el proceso para que te resulte útil y no se alargue más de lo necesario.
No sentir que siempre tienes que estar haciendo algo.
Bajar el ritmo sin que aparezca la culpa.
Parar sin sentir que estás perdiendo el tiempo.
Dormir sin despertarte con la mente en marcha.
No pasar del «aguanto todo» al llanto o la rabia.
Entender qué te pasa antes de que tu cuerpo lo grite.
Equivocarte sin que eso te descoloque por dentro.
No medir tu valor por lo que haces.
Sesiones online de 60 minutos




Esto suele pasar cuando creemos que necesitamos un gran motivo para empezar terapia.
Si te reconoces en alguno de estos puntos, probablemente tenga sentido que lo trabajemos.
Puedes reservar una videollamada de orientación gratuita de 20 minutos.
En este espacio podrás contarme en qué punto estás y veremos si mi forma de trabajar podría encajar contigo.
Sin compromiso.
Con tu ritmo, es normal que nunca sobre tiempo. Precisamente por eso es importante entender qué te mantiene siempre al límite.
Probablemente llevas mucho tiempo resolviendo las cosas por tu cuenta. Pero cuando siempre lo hacemos solos, es fácil seguir atrapados en los mismos patrones.
Puedes llevarlo todo bajo control, pero la tensión interna no desaparece por ignorarla. Suele volver cuando menos lo esperas.
Es normal dudar. Si no entiendes cómo estás funcionando por dentro, sigues avanzando a base de exigencia, no de claridad.
Sí. Muchas personas llegan a terapia precisamente porque, aunque su vida funciona bien en general, sienten una presión interna constante o una sensación de desconexión consigo mismas.
No hace falta estar en una crisis para empezar a cuidar de tu bienestar.
El tiempo de un proceso terapéutico depende de cada persona y de lo que quiera trabajar.
El objetivo no es mantener la terapia de forma indefinida, sino trabajar sobre aquello que te está generando malestar hasta que tengas más herramientas y margen en tu día a día.
La idea no es que dependas de la terapia, sino que puedas seguir avanzando por tu cuenta.
Es algo muy habitual. No necesitas tener todo claro ni traer nada preparado.
La sesión se irá desarrollando a partir de lo que te preocupe en ese momento y de las preguntas que te iré haciendo.
Mi trabajo también consiste en hacer las preguntas adecuadas para ayudarte a poner en palabras lo que estás viviendo.
No. El proceso se adapta siempre a tu ritmo y tus límites.
Si en algún momento aparecen temas del pasado será porque ayuden a entender lo que te ocurre hoy, pero nunca tendrás que hablar de algo para lo que no te sientes preparado/a.
Cada proceso es diferente.
Muchas personas empiezan a notar pequeños cambios en las primeras sesiones, simplemente al entender mejor lo que les ocurre y qué patrones están manteniendo el malestar.
A partir de ahí, iremos introduciendo cambios que puedas aplicar en tu día a día.
Sí. La terapia online es un formato muy extendido y respaldado por la evidencia científica.
Muchas personas incluso se sienten más cómodas al poder hablar desde su propio espacio.
El proceso, la profundidad del trabajo y los resultados pueden ser exactamente los mismos.
El pago se realiza antes de cada sesión mediante transferencia bancaria o Bizum.
En el caso del bono de sesiones, se realizará un pago único antes de comenzar las sesiones.
Copyright © 2025 Marta García Gavilán l Políticas de Privacidad
THIS SITE IS NOT A PART OF THE FACEBOOK WEBSITE OR FACEBOOK INC. ADDITIONALLY, THIS SITE IS NOT ENDORSED BY FACEBOOK IN ANY WAY. FACEBOOK IS A TRADEMARK OF FACEBOOK, INC. ESTA PÁGINA NO FORMA PARTE DE FACEBOOK. ADEMÁS, ESTA PÁGINA NO ESTÁ AVALADA POR FACEBOOK. FACEBOOK ES UNA MARCA REGISTRADA DE FACEBOOK, INC.